Cómo tener confianza en uno mismo

La autoconfianza es algo muy, pero muy complicado.

Es muy fácil acatarte  de los demás para sentirse bien con uno mismo cuando en realidad solo debe depender de ti. La buena noticia es que eres el capitán del barco de la autoconfianza personal.

Vístete para la ocasión. Si sabes que luces como una persona capaz y segura de sí misma, al final empezarás sintiéndote así, también. Deberás vestirte de la manera que mejor te haga sentir, no de la manera que creas que una persona segura se viste. Prueba los siguientes trucos:

Dedica un poco de tiempo todos los días a tu higiene personal y asegúrate de estar bien presentable. Dúchate todos los días, cepíllate, usa hilo dental y acicala tu piel y cabello.

Reconoce tus talentos, tus cualidades y escríbelos. Por más decaído que te sientas, trata de alentar y recordar aquello en lo que sobresalgas. Centrarte en tus atributos te distraerá de percibir tus defectos y aumentará tu valor personal. Piensa en tus cualidades en cuanto a tu aspecto físico, tus amistades y sobre todo, tu personalidad.

Recuerda los cumplidos que los demás te hayan hecho. ¿Qué han dicho sobre ti que nunca hubieras percibido ni reconocido? Quizá te hayan halagado por tu sonrisa o tu habilidad de estar imperturbable y sereno en situaciones estresantes.

Perfecciona tu actitud. La manera en que te desenvuelves dice mucho de ti a los demás, así que asegúrate de decirles que tienes confianza de ti mismo y estás al mando. Mantén tus hombros hacia atrás, tu columna recta y tu barbilla en alto. Camina con determinación en lugar de arrastrar tus pies y siéntate derecho. Cuando te veas como una persona segura exteriormente, el mundo te verá así.

No solo engañarás a los demás, también te mentirás a ti mismo. Estudios recientes han demostrado que la postura del cuerpo le indica a la mente que se sienta de determinada manera, así que tener una postura de autoconfianza hará que te veas verdaderamente al mando. Y para colmo, tener un lenguaje corporal seguro se ha relacionado con niveles más bajos de estrés

Sonríe. Ten siempre una sonrisa en los labios. Te sorprenderá ver cómo incluso las sonrisas más pequeñas pueden desarmar cualquier situación social y hacer que todo el mundo se sienta más cómodo. ¿Te imaginas a ti mismo acercándote a alguien con el ceño fruncido? No, gracias.

Si te preocupa que tu sonrisa se vea fingida, no sonrías tanto. Una sonrisa fingida puede reconocerse desde lejos. Por otro lado, si estás contento verdaderamente de ver a alguien o solo contento de poder practicar tus nuevas habilidades de autoconfianza, entonces ¡muestra esos dientes blancos!

|
La Grupera 93.1 // Radio
  1. La Grupera 93.1 // Radio
A %d blogueros les gusta esto: