DON MANUEL SERRANO VALLEJO, LA LUCHA, SU MEJOR HOMENAJE

Omar Carreón/Opinión

Todo Ixtapaluca sabe que la mafia que encabeza Armando Corona Rivera se gastó una millonada en las elecciones municipales de julio de 2012, todo mundo sabe, asimismo, que los integrantes del siniestro grupo, las daban por ganadas de calle. Pero perdieron. El compadre, el prestanombres con registro del PAN, Marco Antonio Higuera Martínez, quedó atrás con 820 votos, le había faltado poquito a la fabulosa inversión, a las amenazas terribles, a la guerra de mierda, pero irremisiblemente había sido derrotada por el prestigio, el carisma, por los hechos contundentes a favor del pueblo que presentaba la antorchista Maricela Serrano Hernández. Unos meses después, precisamente el 6 de octubre del año siguiente, un hombre que vendía periódicos en un puesto en la calle en el centro del municipio de Tultitlán, era secuestrado por un comando fuertemente armado cuando de mañana iba a trabajar. Nunca apareció. Ni aparecieron sus restos. Era Don Manuel Serrano Vallejo, padre de Maricela Serrano Hernández.

Tres años se cumplieron el pasado 6 de octubre de la desaparición y muerte segura de Don Manuel Serrano Vallejo y en la plaza central de Ixtapaluca se reunió su familia consanguínea y su familia antorchista a recordarlo, a rendirle homenaje y a seguir exigiendo justicia. Ante miles de hombres y mujeres de buena voluntad, hice uso de la palabra con la honrosa representación del Comité Ejecutivo Nacional del Movimiento Antorchista que encabeza el Maestro Aquiles Córdova Morán. Me permito ahora compartir algo de lo que dije en ese acto con el propósito de contribuir a hacer conciencia en el pueblo de México en el sentido de que la injusticia, la impunidad, los abusos del poder, están muy vivos, existen, oprimen atrozmente y es indispensable y urgente la organización del pueblo para acabar con ellos.

He venido –dije- a reiterar ante los ixtapaluquenses y ante México entero, que los dirigentes del antorchismo nacional y los antorchistas de todo el país, estamos profundamente entristecidos por la desaparición física de Don Manuel Serrano Vallejo. Nos lastima especialmente su muerte porque fue un modesto trabajador, esforzado y tenaz, uno de esos hombres que calladamente y con muchos sacrificios, se labran la vida y sacan adelante a su familia, el señor fue un digno ejemplo de los hombres del pueblo por los que lucha y trabaja el Movimiento Antorchista Nacional.

Pero nadie crea que en el corazón y en la mente del ser humano no pueden coexistir al mismo tiempo la más honda de las tristezas y la más potente voluntad de seguir luchando y triunfar. La verdad es que el secuestro y el asesinato de Don Manuel Serrano no nos han intimidado, no nos han acobardado, nos han provocado más fuerza y más resolución. Estamos en pie de lucha. Hoy somos más, muchos más los que, como Don Manuel Serrano, estamos dispuestos a dar nuestra vida por los pobres de México.

No nos tragamos la rueda de molino que nos quieren dar las autoridades encargadas de la investigación de su muerte diciéndonos que no saben ni quiénes son los autores intelectuales del crimen ni dónde quedó su cuerpo. No lo creemos porque somos testigos de la celeridad y eficiencia que exhiben cuando sí les interesa resolver los casos por el poder económico y político que ostentan los agraviados. A Don Manuel Serrano, a su familia directa, a su familia antorchista, no se le ha dispensado el mismo trato. Con ellos, con nosotros, la autoridad se ha mostrado lenta, dubitativa, burocrática, torpe, ineficaz y muy dispuesta a dar explicaciones en lugar de resultados.

Tres años después del plagio y el asesinato, la autoridad no ha desvelado los móviles verdaderos ni los autores verdaderos. La autoridad se burla de los dolientes ofreciendo móviles deleznables y pobres diablos a manera de chivos expiatorios. Los verdaderos asesinos, envueltos en la capa del poder, siguen en la calle y gozan de cabal salud. Estamos seguros de que hay complicidad oficial. No hemos renunciado, no renunciaremos jamás a que se haga justicia y se castigue con todo el peso de la ley a los autores materiales y a los autores intelectuales de este crimen cobarde perpetrado por cobardes y estúpidos. El poder que tienen los homicidas y sus protectores no es eterno.

En medio de los ataques asesinos como el que le costó la vida a Don Manuel Serrano, resistiendo las embestidas policiales, soportando las triquiñuelas burocráticas, evadiendo las maniobras, aguantando las amenazas abiertas y veladas en las negociaciones y respondiendo los golpes mediáticos, el antorchismo nacional avanza. Contra todos los deseos y todas las previsiones de los señores del privilegio, todos los días aumenta la cantidad de mexicanos que se acerca a escuchar, a organizarse y a atender y seguir los consejos del Movimiento Antorchista. No es la primera, no será la última vez en la historia en que la indiferencia, el desprecio, el acoso y la represión a una organización popular provoque un aumento considerable en su autoridad moral, del respeto y consideración que tiene a los ojos de las masas, en una palabra, que cause el crecimiento incontenible de su influencia y capacidad transformadora ¡Adelante antorchistas! Honremos a Don Manuel Serrano, honremos a todos nuestros mártires. Luchemos a brazo partido.

Es muy difícil exagerar la durísima situación que vive el pueblo de México. No hay trabajo para decenas de millones de mexicanos, no hay salario digno, la obra pública en beneficio del pueblo y el gasto social, se están extinguiendo; cada día es más frecuente que los funcionarios sólo tengan fondos para pagarse sus jugosos salarios y comisiones, cada día son más frecuentes y groseras las negativas y cada día aumenta la presencia de las fuerzas represivas en la calle.

Es urgente que quienes todavía no se convencen de que es necesario unir debilidades, se convenzan; es urgente hacer a un lado las versiones interesadas de los poderosos e ir al fondo de los fenómenos para explicarlos y comprenderlos y es necesario salir a la calle y reclamar lo que es nuestro. Ese es el mensaje del Movimiento Antorchista. Ese es su camino. En fin, los que todavía no vienen, vengan, aquí hay espacio para todos, estamos en la brega por una patria más libre, más democrática y más soberana. Y la vamos a conquistar.

La Grupera 93.1 // Radio
  1. La Grupera 93.1 // Radio